1. Cobertura: saber qué universo se promete
La primera pregunta no es cuántas convocatorias contiene el radar, sino qué fuentes y ámbitos afirma vigilar. Deben documentarse organismos, niveles territoriales, programas, exclusiones y frecuencia prevista. Una cifra sin alcance no permite detectar huecos.
La muestra de auditoría debe incluir fuentes muy activas, fuentes esporádicas y fuentes difíciles de normalizar. También conviene revisar oportunidades conocidas que deberían aparecer y ausencias justificadas.
2. Frescura: distinguir revisión de cambio
“Actualizado hoy” puede significar que el sistema se ejecutó, no que cada registro fue comprobado. La fecha de consolidación, la última revisión de la fuente y la última modificación de una ficha son hechos distintos.
Una auditoría útil mide retraso desde la publicación o modificación oficial, porcentaje de fuentes revisadas dentro de su frecuencia y registros cuyo estado necesita confirmación.
3. Normalización: conservar el matiz
Campos comunes permiten comparar, pero pueden borrar condiciones. Beneficiario, destinatario final, entidad solicitante y miembro del consorcio no siempre son equivalentes. El esquema debe admitir matices y enlazar al texto que los sostiene.
Se revisan valores desconocidos, taxonomías, duplicados y coherencia entre resumen y fuente. “No consta” es mejor que una inferencia silenciosa.
4. Trazabilidad: reconstruir cada afirmación
Para una muestra de fichas, una persona ajena a la carga original debería poder responder de dónde sale el plazo, quién puede solicitar y cuándo se revisó. En convocatorias corregidas, debe quedar claro qué versión se usó.
La trazabilidad incluye enlaces directos, organismo, fecha, documento y, cuando es viable, sección o página. Un enlace a la portada del organismo es un canal, no siempre una evidencia suficiente.
5. Priorización: explicar por qué aparece primero
Una recomendación debe separar coincidencias observables, reglas, datos ausentes y límites duros. La auditoría comprueba casos frontera y resultados contradictorios. También revisa si el territorio ayuda a ordenar sin esconder oportunidades nacionales.
El color o la puntuación nunca deben ocupar el lugar del motivo. La explicación permite que el usuario discrepe, corrija su perfil y decida abrir las bases.
6. Utilidad: cerrar el circuito
La última capa pregunta si el radar cambió el trabajo. Indicadores posibles son tiempo de búsqueda, oportunidades relevantes revisadas, decisiones dentro de plazo, aperturas de fuente oficial y motivos de descarte.
No se atribuye automáticamente una concesión al radar. Entre detección y financiación intervienen calidad científica, estrategia, consorcio, apoyo y evaluación externa. La contribución del radar debe medirse en el tramo que realmente controla.
Una puntuación que no esconda fallos críticos
En lugar de sumar todo en una nota, conviene publicar resultados por capa y fijar umbrales críticos. Un catálogo puede tener buena cobertura y mala trazabilidad; la media no debería ocultarlo. El informe debe cerrar con incidencias, responsables y fecha de próxima revisión.
Fuentes consultadas
Documentos para comprobar y seguir leyendo
Las fuentes enlazadas son la referencia para fechas, condiciones y cifras. Si una convocatoria cambia, prevalece su publicación oficial.
- Plan Estatal de Investigación 2024–2027 Agencia Estatal de Investigación
- Horizon Europe work programmes Comisión Europea